El que siembra, cosecha… dice el refrán. Nunca es tarde para comenzar tu huerto casero y tener innumerables beneficios. Te compartimos algunos de ellos y una guía simple para comenzar a cultivar algo más que flores, frutas y vegetales: una vida saludable. 

BENEFICIOS:

  • Actividad relajante: Conéctate con la naturaleza al disfrutar del aire fresco y salir de la rutina. Reduce el estrés y la ansiedad porque fomentas la creatividad al experimentar con diferentes plantas, flores y colores. 
  • Te proporciona alimentos frescos y saludables: Si plantas tus propios vegetales y frutas, podrás disfrutar de alimentos frescos, libres de pesticidas. Además, pudiera ser más económico que comprarlos en el supermercado.
  • Contribuye al medio ambiente: Reduces la huella de carbono, ya que estás produciendo tu propia comida y reduciendo la necesidad de transporte de alimentos.

COMIENZA CON:

  • Escoger un lugar soleado: La mayoría de las plantas necesitan de 6 a 8 horas de luz solar directa al día para crecer correctamente.
  • Prepara el suelo: Asegúrate de que el suelo esté suelto y libre de malezas antes de plantar. Puedes utilizar composta o abono para enriquecer el suelo.
  • Riega adecuadamente: Asegúrate de regar las plantas regularmente, especialmente en días calurosos y secos. También es importante no excederte en el riego.

ALGUNOS CULTIVOS Y SUS CUIDADOS:

  • Lechugas: Ideales para cultivos en macetas y requieren de sombra parcial y riego regular.
  • Tomates: Fáciles de cultivar, requieren de mucho sol y agua. Asegúrate de proporcionarles un soporte para que crezcan verticalmente.
  • Zanahorias: Necesitan de un suelo suelto y bien drenado, que sea soleado. Debes regar regularmente.
  • Lavanda: Es de mucho sol y un suelo bien drenado. Riega regularmente, pero evita la acumulación de charcos.

Esperamos que estos consejos te hayan sido útiles y te animes a comenzar tu propio huerto casero. 

¡Disfruta de la naturaleza y de los beneficios que te puede aportar! En MMM, te queremos saludable.