Las madres, en todas sus realidades, son una fuerza poderosa en la sociedad desde siempre. Diferentes culturas tienen variadas expectativas y roles, pero los desafíos y recompensas llenan el corazón de todas. 

DIFERENCIAS:

  1. Edad materna y roles de género
    • Antes: Comenzaban muy jóvenes y tenían numerosos hijos, a menudo asumiendo el papel de ‘ama de casa’, enfocándose casi exclusivamente en la crianza y las tareas del hogar.
    • Ahora: Aplazan la maternidad, tienen menos hijos y se dedican también al desarrollo personal y de metas profesionales. No tienen reparos en fomentar la participación paterna activa en el proceso de cuidado y crianza.
  2. Salud, nutrición y conciencia social
    • Antes: La falta de acceso a información y, en algunos casos, a la baja escolaridad, la crianza de los hijos con óptima salud era un reto.
    • Ahora: Con el acceso a la información en línea, hay más recursos y herramientas para que toda la familia disfrute de una dieta saludable y estén al día en sus chequeos médicos. También toman un rol más activo en temas como el medio ambiente, la justicia social y la igualdad de género, y buscan inculcar estos valores en su familia desde una edad temprana.
  3. Tecnología
    • Antes: La casi inexistente tecnología y el limitado acceso a recursos hacía que nuestras madres de antes hicieran “de tripas, corazones”.
    • Ahora: Hay acceso a una amplia variedad de herramientas tecnológicas, como aplicaciones móviles, monitores para bebés, aparatos de registro de actividad física y cámaras de seguridad para el hogar, que permiten estar más conectados y supervisar mejor la seguridad y el bienestar de sus hijos.

SIMILITUDES:

  • Amor Incondicional: Este amor de madres, de todas las generaciones, es un factor clave en la crianza y ayuda a asegurar que los niños se sientan amados, valorados y apoyados.
  • Responsabilidad: Ambas generaciones entienden que la crianza es una tarea seria y que implica mucho trabajo y dedicación. 
  • Preocupación por la seguridad: Evitar accidentes y proteger a la familia de daños emocionales y físicos fue, es y será una meta prioritaria.
  • Querer lo mejor para familia: Esto incluye no solo las necesidades básicas, como la comida, el techo y la educación, sino también un ambiente de amor, apoyo, respeto y estabilidad emocional.
  • Cuidado y atención: Todas entienden que la crianza implica un compromiso constante y una atención cuidadosa, y que esto es necesario para asegurar el bienestar de las próximas generaciones.

Como sociedad, es importante reconocer su valía, cuánto pueden inspirar y liderar el cambio social, así como entender cómo sus experiencias y perspectivas pueden aportar valor a la toma de decisiones en todos los niveles. ¡En MMM, felicitamos a todas las Madres en su día y todo el año!